La vuelta al mundo en una siesta

Dormir es una de las actividades más placenteras y a la vez reparadoras, pero no todas las personas en el mundo duermen de la misma manera ni en las mismas camas. Es por ello que vale la pena darle un vistazo a como son las camas más típicas de algunas regiones del mundo.

Para comenzar nos dirigimos a Japón donde el piso de tatami, hecho de tiras de las plantas de arroz o de poliestireno , brinda una suavidad suficiente para no necesitar de una cama como la conocemos normalmente. Allí lo más usual en este tipo de construcciones es ver a la gente dormir en futones, los cuales son un colchón bajo (usualmente de 5 centímetros de altura) y una funda unidas, de manera que son lo suficientemente plegables como para poder ser almacenado durante el día y permitir otros usos en la habitación.


Ahora pasando por medio oriente nos encontramos con las jaimas nómadas de estilo musulmán, una especie de levantamientos de campamentos temporales hechos en tela y pieles gruesas.Allí  no usan camas, en su lugar se reparten tapices que se ubican en el suelo y sobre ellos descansan las personas.

Dormir de esta manera se debe a las vicisitudes de la región, puesto que al ser tribus nómadas no se asientan en un lugar mucho tiempo y es dificultoso cargar con cosas como camas, colchones u otros enseres. Eso sumado al calor del desierto dejan este tipo de carpas gruesas en conjunto con los tapices como la mejor opción a la hora de descansar.

Continuando el recorrido, en algunos países de tradición musulmana y también en Europa del este aún pueden encontrarse colchones rellenos de paja y lana, estos son los predecesores de los colchones de espuma de poliuretano que tenemos actualmente. El uso de estos colchones de paja y lana fue extendido en el siglo XIX pero su inconveniente radicaba en que debían ser rellenados con una periodicidad para que no perdieran la forma.

Para finalizar nuestro recorrido, en centro y sur América encontramos en las zonas caribeñas un uso extendido de las hamacas las cuales son originarias del Caribe en la época colonial. Estas son piezas de tela resistentes que se atan a cierta altura a dos puntos resistentes y permiten mecerse mientras se descansa en ello.


Las primeras hamacas fueron encontradas en el Caribe, donde su utilidad radicaba en dejar dormir a las personas a cierta altura evitando ser molestados por bichos u otros animales.

Aunque muchas de estos tipos de cama son increíbles debemos admitir que no hay nada ta relajante como llegar en la noche y acostarte en tu propio colchón, una experiencia placentera que no se cambiaría por nada en el mundo.