Dormir película salta de la habitación a la sala de cine

Todos comenzamosa demostrar emoción cuando somos parte de  planes para ver una película donde un amigo o con nuestra pareja en su casa. Allí una cobija y unas palomitas caseras complementan la escena en la cual muy probablemente terminaremos roncando mientras el héroe salva a su mejor amigo de los disparos o el monstruo destruye parte de la ciudad.


Eso se debe a que dormir película es en sí un plan, una excusa para estar junto a alguien o un acompañamiento de ruido para una siesta. Es por ello que alrededor del mundo se ha expandido la idea de crear cines especializados para aquellos que duermen las creaciones de hollywood.


Este tipo de acondicionamiento de los cines comenzó como una campaña publicitaria de Ikea que para promocionar su nueva linea de camas reconstruyó una sala entera del salón de música parisina Olympia en Grecia.


Aunque era solo una campaña temporal, la idea no le pareció tan descabellada a inversionistas asiáticos que decidieron volverlo una constante en el lejano oriente.


Allí fundaron en Tailandia el Paragon Cineplex, que con apenas espacio para 34 personas brinda camas individuales con servicio de alcohol, aperitivos y palomitas por el no tan bajo precio de 91 dólares por tiquete.




Otro de los notables cinemas del sueño es el Beanie Cinema ubicado en Indonesia, que ofrece sofás estilo bean bag chair para que las parejas se relajen mientras ven una película. También en indonesia encontramos la cadena Blitz Megaplex que ofrece sofacamas recubiertos de terciopelo rojo a sus visitantes en lugar de sillas dentro de sus salas de exhibición.




Apartándose de las camas podremos encontrar el Cine de Chef Ubicado en Seúl, Corea del Sur. Nuestro paso por allí nos dejará sentarnos en  sillas reclinables con reposapiés que se convierten en camas individuales, a su vez podremos acompañar nuestra película de vino y comida francesa de la mano del chef Park Hyatt lo cual hace de este cine una experiencia única. El costo de un tiquete de cine allí puede salir hasta por 40 dólares mientras que la cena es opcional la cual puede rondar entre 50 y 120 dólares.




Al otro lado del mundo también encontraremos representantes del movimiento de cinemas del sueño. En la capital húngara abrió sus puertas en 2014 el Buda Bed Cinema, que con una cartelera de películas clásicas y culturales, en conjunto con camas aptas para una familia de 4 esta atrayendo a los clientes.


Por último en Inglaterra el Electric Cinema ofrece un abanico de posibilidades a la hora de dormir películas, desde sofás con reposabrazos hasta camas king size con sábanas de nuestra elección que estarán ubicados en primera fila de la sala, mientras que el resto de filas tienen las clásicas sillas. Así que cual prefieres de todas estas posibilidades a la hora de una siesta con acompañamiento audiovisual.