Dime que te duele y te diré que tienes



Dime que te duele y te diré que tienes


¿Te duele la espalda, las piernas o el cuello? Lejos de mencionarte una crema que sirva para desinflamar queremos que pienses en tu colchón.


En reiteradas ocasiones hemos mencionado la importancia de tener colchones de espuma, que aseguren en las 8 horas de sueño, un descanso placentero, completo y reparador, algo relativamente sencillo si se tiene un buen soporte.


¿Pero qué sucede cuando después de 7 años no se ha cambiado el colchón? 


El cuerpo en primer lugar empieza a manifestarse, con dolores recurrentes que como una astilla todos los días se manifiestan, pero que en la mayoría de ocasiones, se intentan encauzar a otros factores, olvidándose de los colchones ortopédicos.


Dolor en la espalda baja:


Manifestado con dolores casi lumbares, los dolores de espalda bajos, pueden tener un indicador directo, un colchón demasiado blando, en el cual la espuma de alta densidad ya no es tan firme como antes.


Si estás padeciendo esta molestia realiza una sencilla prueba, intenta sentarte y contabilizar cuanto se demora el colchón en tomar de nuevo la forma, o verifica si tienes una parte en el colchón en donde tu cuerpo no se puede mover.


Dolor en toda la espalda


Has notado que cuando te despiertas tienes un dolor generalizado en la espalda, es casi seguro que tu columna vertebral no esté apoyada adecuadamente en toda la noche. Busca un colchón que apoye correctamente la curvatura de tu columna vertebral, por medio de espuma de poliuretano.


Busca un colchón amplio tipo king, prestando atención a los materiales de los cuales está hecho.


Problemas de cadera


Te has dado cuenta de que tu colchón está más accidentado en las áreas más cercanas a la cadera. Esto se debe a que es una de las partes más pesadas del cuerpo. Si padeces problemas de cadera, busca un colchón que preste más apoyo a la zona de las caderas.


Por más que tengas los mejores colchones, no está de más prestar atención a tu cama solo como un consejo.